Se llama Friedrich, como Von Hayek, como Nietzsche, Friedrich es para algunos Federico, para muchos es “el gringo”, es un caballero austriaco de unos 50 años, es lo que se espera sea un caballero austriaco, alto, delgado, ojos claros, arrugas en su piel aria, llegó hace unos cinco meses con la idea de establecerse, fabricar herramientas para especialistas.
Ha tenido que perfeccionar el idioma en terreno, lo ha hecho poco a poco, no ha terminado, suele trasladarse con un diccionario y con su apoyo solicita a menudo ayuda para poder decir lo que la gente común según la circunstancia, le interesa el qué, el como y el cuando de la expresión nativa. No es tonto Friedrich, sabe que es muy importante la comunicación si de negocios y guerra se trata, si de amor se trata también él ya lo sabe.
Después de algunos desencuentros invitó a almorzar a Ximena, señora buena moza unos 10 años menor que Friedrich, el Sábado por la tarde, la idea de Friedrich era el clásico sueño de un Sábado por la noche a mediodía, almorzar y después hacer el amor durante la tarde sabatina, se trata de gente madura la sintonía entre ambos era evidente para todos.
Apareció ella bella como nunca, él alto delgado austriaco de tomo y lomo, linda pareja, Friedrich no se mostró tacaño en la invitación, buen restaurant las Vacas Gordas comida internacional atención experimentada y esmerada, la única disonancia del lugar hace algunas semanas un macho despechado asesinó a la buena moza cajera a unas pocas cuadras y después se suicidó, pero eso Friedrich no lo sabía.
No sabemos que pasó durante el almuerzo, seguramente la comunicación fue con muchas miradas y gestos sensuales, por estos lados poco sabemos como seducen los austriacos. Friedrich es un tipo divertido y vivido así que aburrimiento jamás.
El momento del bajativo, ella le agradeció a Friedrich la invitación, Friedrich llevado por la pasión que incubaba hace mucho pronunció esas palabras:
“Hemos almorzado, ¿Entonces ahora vamos al TIKI TIKI?”
Friedrich dedicó la tarde a pasear por la ciudad, era una tarde soleada, parecía una primavera, había borrado de su diccionario todo terreno Tiki Tiki .

