Haití ¿Porque?

El sufrimiento de Haití estremece. Si nos detenemos un instante vemos las imágenes atroces de un estado nación fallido, empobrecido hasta lo alucinante, vulnerable hasta el extremo a cualquier azote imprevisto de la naturaleza, esa naturaleza siempre indiferente a nuestro afán de búsqueda de la felicidad, de vivir y pervivir en esta tierra.

El fracaso de un estado nación abre la puerta al horror en todas sus dimensiones. Un estado sin instituciones como parlamento, poder ejecutivo, poder judicial, estado de derecho al fin, además sin policía, ni FAA, sin leyes otras que las impuestas por múltiples y diversas mafias, es un estado sin estado en definitiva ni quien asegure su respeto, también sin economía es un país carente de esperanza y es que el fracaso la derrota de la posibilidad de vida en civilización, en contrato social, es segura muerte y desolación para todos su habitantes.

¿Por qué en Haití el orden deviene fácilmente en dictadura y la libertad en caos exterminador? ¿Por qué en Haití la gente parece no haber asimilado ninguna de las reglas virtuosas del orden social?

No lo sabemos, mientras tanto seguiremos viendo imágenes del horror causado por el fracaso de un estado nación.

DEL DIARO EL PAIS / ESPAÑA

TRIBUNA: CARLOS FUENTES


Scarlett Johansson se subasta a sí misma


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13 Respuestas a “Haití ¿Porque?

  1. Leonardo Godoy Echeverría

    Graznido, esta oración por Haití me la envió Luis Robert.

    Oración por Haití:
    Señor:
    ¿Dónde estabas?
    ¿Y dónde estás ahora?
    ¿Dónde te podemos encontrar?
    ¿Dónde estabas cuando la gente sufría?
    ¿Dónde estabas cuando sucedió el terremoto?
    Son las preguntas que te hago, Señor,
    cuando mis pensamientos se ofuscan
    al contemplar tanto dolor y tanta tragedia;
    tanto edificio derrumbado y tantos muertos por las calles.
    Ante el terremoto,
    no solo ha temblado la tierra sino también los corazones.
    Señor:
    No estabas lejos de tantos hermanos nuestros;
    estabas en cada persona
    y morías cuando moría un hermano nuestro
    aplastado por los escombros
    o por el vaivén de la tierra movediza.
    Y siempre, Señor, sufren las catástrofes los mismos,
    y siempre sufren las destrucciones los mismos,
    y siempre mueren los mismos.
    Miles de heridos,
    miles de muertos
    y muchísimos más los damnificados.
    Y en el horizonte:
    Un futuro incierto.
    Las escenas son aterradoras:
    Dolor y llanto sin consuelo por los muertos,
    familias enteras que han desaparecido.
    Basta lo dicho para poner en palabra una gran tragedia
    y un gran sufrimiento
    El terremoto no es, pues,
    Señor, sólo una tragedia,
    sino que es también una radiografía del país.
    Muy mayoritariamente mueren los pobres,
    quedan soterrados los pobres,
    tienen que salir corriendo
    con las cuatro cosas que les quedan los pobres,
    duermen a la intemperie los pobres,
    se angustian por el futuro los pobres,
    encuentran inmensos escollos
    para rehacer sus vidas los pobres.
    Señor:
    La tragedia ha sido grande para los pobres.
    Y en medio de la tragedia la vida sigue pujando,
    atrayendo y moviendo con fuerza.
    Y junto al impulso del propio vivir,
    surge también la fuerza de la solidaridad
    Es la santidad del sufrimiento.
    Puede sonar exagerado,
    pero ante estos pobres,
    quizás podamos repetir lo que dijo el centurión ante Jesús crucificado:
    “Verdaderamente éstos son hijos e hijas de Dios”.
    En los pueblos sufrientes, crucificados
    Señor:
    ¿Dónde estabas?
    ¿Y dónde estás ahora?
    ¿Dónde te podemos encontrar?
    ¿Dónde estabas cuando la gente sufría?
    ¿Dónde estabas cuando sucedió el terremoto?
    Las preguntas siguen resonando:
    También las hizo Jesús,
    y Pablo tuvo la audacia de responder: En la Cruz.
    Dios está en entre los escombros de las ciudades rotas,
    refugio de damnificados sin nada.
    Dios está entre los muertos y destruidos
    por la rabia de la tierra que se balancea a su antojo.
    Señor:
    La mayor esperanza es seguir caminando,
    practicando la justicia y amando con ternura.
    En este sentido,
    ojalá la solidaridad ayude a reconstruir una nueva historia
    pero sobre todo personas y pueblos;
    ayude a reparar caminos,
    pero sobre todo modos de caminar en la vida;
    ayude a construir templos, pero sobre todo pueblo de Dios.
    Ojalá la solidaridad dé esperanza a este pueblo que sufre y muere
    Con ella ya encontrará la gente modos de valerse por sí misma.
    Ayúdanos, Señor.
    Amén.

  2. Cristo está en la cruz, Dios entre los que sufren en las ruinas, tal vez sea así, ojala sea así, ya que al ver la magnitud de la tragedia uno duda de que esté en alguna parte.

    Según entiendo la cruz es también resucitar.

    Ojala Haití resucite del horror y pueda de alguna forma devenir un estado nación que funcione.

    Haití ha recibido varios impulsos para salir adelante como nación, la última aquella de transformarlo en una nación dedicada masivamente al turismo fracasó por la aparición del Sida que azota con virulencia Haití.

    El mismo terremoto que ha provocado según dicen 150 mil muertos y la desaparición del gobierno de Haití, solo habría provocado algunas molestias menores en cualquiera nación desarrollada.

    La lección es muy clara, las naciones como las personas DEBEN progresar, crecer en todo sentido para protegerse de las tragedias provenientes de la indiferente azarosa naturaleza, la aparición de virus cada vez más adaptables o incluso las amenazas provenientes del cielo estrellado.

    La ignorancia, la pobreza, la incapacidad de batirse en el mundo moderno es una amenaza a la vida de las naciones y personas.

    Dios tal vez quiere enseñarnos eso y quiere también ante la magnitud del desastre obligarnos a ser solidarios

    Hace menos de una década un atentado terrorista asesinó a 3500 inocentes en la propia tierra de la nación más poderosa del planeta y hace menos de dos años una burbuja económica estalló en EEUU y la CEE provocando una catástrofe financiera y por tanto humana de la cual todavía se sale, también hace poco más de un año una falla fatal tumbó inesperadamente el mayor experimento científico, el LHC, implementado por la humanidad falla de la cual tampoco aún no se sale, la H1N1 está allí esperando mutando tal vez, un meteorito del fin de la historia que no vemos tal vez se aproxima para exterminarnos como a los dinosaurios.

    Luchamos cada día contra el azar terrorífico que nos espera a la vuelta de la esquina en el puñal de un asaltante o en las manos de un conductor ebrio o el destino inevitable que es el morir. Hacemos muchas veces lo que podemos pero también nos equivocamos como individuos y estados y no hacemos todo lo que podemos contra la pobreza, muchas naciones en especial las latinas creen en estados todopoderosos que serían las fuentes del bien, esto a pesar de que la historia muestra justo lo contrario, sancionando el hecho de que es la interacción libre individual la verdadera fuente del crecimiento, el empleo, la riqueza, el arte y la vida.

    Por eso camino, voy caminado sintiendo apreciando la vida que tengo y que me rodea, el árbol, la flor, la mascota, la poesía, las frase correcta y hermosa, esos cuerpos maravillosos de mujeres que pasan bamboleando sonrientes, sus caderas bailando al compás de sus muslos potentes y ágiles esperanza de amor y vida .

    Cristo está en la Cruz pero no todos los días, Dios está entre los que sufren pero también en la alegría del amor y el placer, no puede ser de otro modo.

    Un abrazo.

  3. ¿Por qué permite Dios las catástrofes naturales?

    Lloramos por los muertos y los encomendamos a la misericordia divina. Pero podemos hacer algo mucho mejor. Rogar a Dios para que libre a Haití de esa especie de maldición que sufre desde su independencia. Ojalá las naciones del mundo se comprometan de verdad a ayudar a los haitianos para que se vean libres de la miseria provocada por unos gobernantes indignos. Si así ocurriera, al menos habríamos sacado algo positivo del brutal terremoto. Pero si el mundo no es capaz de ayudar de verdad a ese pueblo, si se conforma con enviar alimentos, medicinas y grupos de rescate para cubrir el expediente durante 15 días, la muerte de decenas de de miles habrá sido en vano. Y en eso Dios no tendrá nada que ver.

    http://infocatolica.com/blog/coradcor.php/1001161117-ipor-que-permite-dios-las-cat#more656

  4. Tiene toda la razón Don Luis y la tiene hasta tal punto que ya han comenzado ha escucharse ideas en el sentido que UD plantea

    Pero la construcción de un estado es un asunto muy complejo, F Fukuyama lo plantea en el libro “La Construcción del estado en el siglo XXI”, los escribió cuando ya venía de vuelta de los neoconservadores de EEUU.

    Después de leerlo, pensarlo y comentarlo con otra persona creo que el estado de una nación (estado) tiene que ver con la tradición, la historia pasada de esa nación, lo saben los EEUU en Irak y de seguro lo sabrán en Afganistán, es casi imposible crear un estado de la nada o crearlo con características ajenas completamente a la historia de esa nación.

    Alinear los propósitos de los subordinados (empleados estatales) con aquellos de los jefes de servicio y los de aquellos con los del ministro y los de aquellos con el del jefe del estado es una tarea monumental dad la complejidades de la naturaleza humana, el estilo de sus interacciones y sus intereses individuales.

    Es más bien un arte que una ciencia y vea UD como sin quererlo casi topamos con los comentarios respecto del nuevo gabinete en Chile.

    La construcción de un estado en Haití a partir de este 2010 es entonces un gran desafío que exige mucho de conocimiento de la naturaleza human de los haitianos, sus costumbres y sus anhelos como individuos.

    Y claro no podemos culpar a Dios de nuestras incompetencias, que si Dios quisiera hacerlo todo por su cuenta no nos necesitaría para nada y mejor nos envía un meteorito del fin de la historia.

    Un abrazo Don Luis

  5. Leonardo Godoy Echeverría

    Gracias por tus palabras Guillermo.

    Sobre el sentido del dolor se me ocurrió escribir algo en C.W.

    Leonardo Godoy Echeverría
    10/02/2010 21:34
    [ N° 287 ]

    “Nada sucede por casualidad, todo viene de la bondad de Dios.”
    Leyendo la biografía del Padre José Kentenich encontré esta frase, la cual, lógicamente, podrá ser entendida por aquellos que gozan del don de la fe.

    Y se me vino Marzo encima…me explayé en la vida del Padre José Kentenich a quién bien conocemos.

    Leonardo Godoy Echeverría
    12/02/2010 20:03
    [ N° 293 ]

    Don Ricardo Peña y Lillo:
    Imagino que sabe algo sobre la vida del Padre José Kentenich, bueno, nada mejor que la Internet para saber quién es quién:
    “”Probado por Dios
    Cada persona que ha sido escogida por Dios es marcada con la cruz. Esto también sucedió en la vida del P. Kentenich. El aceptó el sufrimiento con valentía y siguió a su Maestro porque sabía que la cruz de la vida es una gracia que significa fecundidad para el Reino de Dios. Así lo dijo una vez: ” Todo el sufrimiento que Dios nos envía tiene sólo un sentido y es: que a semejanza de la Santísima Virgen tomemos la tarea de vida del Salvador y a través de la cruz pongamos el mundo nuevamente a los pies del Padre. Al igual que la Santísima Virgen nosotros somos hijos de la cruz y por la muerte de Cristo llegamos a ser predilectos del Padre”.
    Al Padre Kentenich amó la cruz. Vio en ella un gran valor, una prueba del amor de Dios, que soportó por su obra a la que regaló toda la fuerza de amor y de vida. En un tiempo difícil el Padre escribió: “Para mí cruz y sufrimiento, desprecio, oprobio, deshonra y renuncia….es lo más valioso, son los regalos de más valor que el amor del Padre me envía para que yo me asemeje al Salvador y en El, atraiga de manera especial la complacencia del Padre”.
    El 20 de setiembre de 1941 el Padre Kentenich fue hecho prisionero por la policía secreta del tercer Reino, llevado a la cárcel y más tarde al campo de concentración de Dachau, porque refiriéndose al signo nazi (que era una cruz) había dicho: “nosotros nos mantenemos firmes, fieles a la cruz de Cristo”. Desde la prisión escribió que se sentía como un caminante que por fin ha llegado a la tierra de sus anhelos, de sus tranquilos sueños… Cuando se le presentó la oportunidad de ser liberado del campo de concentración la rechazó porque había visto que la voluntad de Dios era que siguiera ese duro camino.

    Posteado por:
    Leonardo Godoy Echeverría
    12/02/2010 20:05
    [ N° 294 ]

    A un sacerdote prisionero le dijo: “en Dachau me necesitan” y “nunca antes en mi vida he sido tan feliz como aquí”.
    La celda donde estaba prisionero el Padre Kentenich fue para muchos hogar donde recibían consejo, ayuda y comprensión. Mas de algún guardia llegó donde el Padre a buscar consejo y fuerzas. También algunos prisioneros fueron llevados allí para que él los ayudara a soportar su situación, que muchas veces era ser llevado al campo de concentración. El fue para todos simplemente “el Padre” que ayudaba a cada uno.
    Un sacerdote que compartió con él la estrecha celda de la prisión, está feliz y agradecido de haber vivido “con un Santo”. Considera esta vivencia como una de las gracias más grandes que ha recibido en su vida. En Dachau el Padre Kentenich dominó las dificultades del campo con una gran firmeza de carácter y una inquebrantable fidelidad a sí mismo. Un compañero de prisión dio testimonio de él: “El estar junto al Padre Kentenich nos causó desde el principio una gran impresión… Siempre de nuevo teniamos que admirarlo. Yo llegué al convencimiento: este es el primer hombre que tú has encontrado que es verdaderamente un hombre. Esto es un carisma…”.

    Posteado por:
    Leonardo Godoy Echeverría
    12/02/2010 20:08
    [ N° 295 ]

    Otro prisionero cuenta: “Ya en mi primer encuentro con él, en el campo de concentración, constaté con gran alegría que el Padre Kentenich seguía siendo la personalidad clara y fuerte que siempre fue. No se le pudo quitar la plenitud de sus valores interiores porque él no entregó nada. Su vida interior fue siempre la fuente que le dio las fuerzas para conformar su vida. Cuando se lo dije, me contestó sonriendo: “Me pueden quitar todo, la barba, la libertad exterior. Más, no entrego. Y conscientemente pongo la más fuerte resistencia frente a las tendencias de nivelación y despersonalización del campo. Nunca queremos rendirnos…”
    Un testimonio narra: “Una vez en el tiempo de mayor hambruna, cuando no se podía enviar ningún paquete al campo de concentración, ví al Padre Kentenich, que seguramente tenía tanta hambre como nosotros, compartir con su cohermano un trozo de pan”. A pesar de las deprimentes situaciones del campo de concentración, alrededor del Padre reinaba tal atmósfera de alegría que uno de sus compañeros de prisión pudo decir: “A través de la presencia del Padre Kentenich el infierno de Dachau se convirtió para nosotros en cielo”. Esto llegó a ser realidad porque el Padre luchó frente a todos los acontecimientos por una actitud de fe en la Divina Providencia, por una filiación frente a Dios. Tenía una confianza tan inconmovible que permaneció libre interiormente y acercó a sus compañeros de prisión cada vez más hacia Dios. Algunos de ellos escribieron más tarde: “El hablaba y vivía como si estuviera viendo lo sobrenatural. Cuando nos sucedía alguna desgracia siempre podía repetir: “Dios es Padre, Dios es bueno, bueno es todo lo que El hace. El nos mostró metas y caminos que nosotros antes no habíamos visto”.

    Posteado por:
    Leonardo Godoy Echeverría
    12/02/2010 20:09
    [ N° 296 ]

    Tenía una gran confianza en la Santísima Virgen, aún en las cosas más pequeñas de la vida diaria. Una vez cuando no se podían recibir paquetes con alimentos y éstos disminuían cada día, el Padre Kentenich no se preocupó en lo más mínimo. Sus palabras fueron siempre: “no se preocupen, la Madre de Dios no nos abandonará. Pero no dejen de rezar… y efectivamente la confianza nunca fue defraudada”.
    “También en otras situaciones nos animaba siempre de nuevo: “recen, recen y recibirán” y nosotros hemos recibido. En nosotros influyó tan fuertemente esta seguridad que él tenía aún en las cosas más pequeñas que también nos entregamos totalmente a la Santísima Virgen”. Un sacerdote polaco confesó: “Sus palabras nos dieron mucha fuerza… hemos comprendido que somos instrumentos de Dios y que participamos de los sufrimientos de Cristo. Nuestros sufrimientos soportados por amor pueden ayudar a enriquecer el mundo…”. Si el Padre Kentenich no se ha conquistado el cielo, entonces tampoco lo hemos conquistado nosotros.
    El Padre Kentenich salió del campo de concentración el 6 de abril de 1945. Inquebrantable regresó a Schoenstatt a trabajar como antes en su Obra. Pero Dios le tenía una cruz más pesada aún que debía soportar. La Iglesia lo separó de la Familia de Schoenstatt, de su Obra. Durante catorce años permaneció viendo la Obra de su vida en peligro. A semejanza de lo que Abraham hizo con su hijo Isaac en el antiguo testamento, así el Padre colocó también “al hijo de su corazón”, a la Obra de Schoenstatt sobre el altar del sacrificio. Sin amargura siguió su vía crucis y mostró de esta manera su amor a la Iglesia. Soportó con tranquilidad todas las dificultades y pruebas hasta que Dios le mostró el término de su destierro.””

    Posteado por:
    Leonardo Godoy Echeverría
    12/02/2010 20:16
    [ N° 297 ]

    Sobre “el gobierno Divino” partamos leyendo La Suma Teológica, parte primera, cuestión 103.-
    http://hjg.com.ar
    /sumat/a/c103.html

  6. Leonardo Godoy Echeverría

    Y continuó “la cueca” se insinuaba una especie de maligna omisión de Dios…repliqué…

    Leonardo Godoy Echeverría
    13/02/2010 20:54
    [ N° 306 ]

    Quisiera seguir escribiendo, contando, relatando tantas experiencias vividas. Para mí es lo válido, no teorizo, creo en lo que práctico, “ Ego cogito cum ego sum”.

    Repito una frase de un posteo anterior “Sé que no puedo solucionar los problemas del mundo. Las matemáticas me han ayudado…si ayudo a uno es menos uno de un mundo de miseria.”

    Dios se apiade de mí ante tanta arrogancia, pude y puedo dar más ¿Qué me detiene?

    Esa fe imperfecta que tengo, ese don de Dios que aparece y se oculta, que juega a “las escondidas” conmigo. A mi naturaleza humana, si hasta a las aves del cielo Dios las alimenta ¿de qué me preocupo? De seguro todas ellas quisieran refugiarse en el jardín de Jesús, quisieran estar junto a Él.

    “Y de tal manera espero
    que muero porque no muero”

    Tal pareciera que la palabra “Dios” es algo extraño en esta columna, en la columna del sacerdote Berríos poco se lee tampoco, motivo de sorna y burla es, muchas veces.. Más acorde aquí es la palabra “poesía”. Bien… les digo…no hay poesía sin Dios, pues ella viene del alma, como semilla generosa se esparce en la tierra, germina y da fruto. Frutos de alegría y no de tristeza. La cruz no es un símbolo de cementerio, es de Redención.

    ¡Cómo ofendió a Hitler la comparación de ella, la cruz, a la suástica nazi! El Padre Kentenich renunció a salir de ese campo de concentración, le daba la oportunidad única de cumplir su misión en la tierra, su apostolado vocacional claramente señalado por Cristo. Por eso ese ánimo cuando salió en libertad, quería más, quería fuego esparcido en la tierra. Fuego de verdadero Amor. Al prójimo, a uno mismo.

    De seguro desde el cielo nos sonríe y alienta… Vamos Chile.

  7. Leonardo Godoy Echeverría

    Y vaya si no aparece nuestro amigo Luis Robert…sólido y directo…le dice al señor Peña y Lillo;

    Luis Robert Valdés
    15/02/2010 14:41
    [ N° 314 ] No comparto su último párrafo. Su afirmación es posible de probarla en otras religiones, sin embargo, en el cristianismo, no es posible porque nuestra religión es revelada. Lo que usted dice prueba que el fenómeno religioso es un deseo natural en el hombre, que busca a un Ser Trascendente, que está por encima de todo lo creado, pero en ningún caso, que la divinidad nuestra sea reflejo de nuestras conciencias. Es Dios quien se aproxima al hombre para darse a conocer, no el hombre: cuando es así, aquel conocimiento permanece viciado y degenera en superstición.

    En consecuencia, la frase del P. Kentenich tiene perfecta aplicación y se resuelve solo con el sentido común. Si Dios es Dios, todo está en sus manos, hasta el más mínimo detalle. Que lo permita, significa siempre algo en la vida concreta de cada persona. Le aseguro que esa familia, a pesar de su dolor, jamás se les pasó por la cabeza imputar el accidente a Dios pues saben que Dios no salva de los accidentes, salva en los accidentes.

    Posteado por:
    Luis Robert Valdés
    15/02/2010 14:44
    [ N° 315 ] Posteado por:
    Ricardo Peña y Lillo Valenzuela
    11/02/2010 20:12
    [ N° 289 ]

    Efectivamente todo se puede atribuir a la voluntad de Dios, pero hay que distinguir si cada situación obedece a la ley natural o a la ley divina. En su texto usted intenta desacreditar la bondad divina, dejando así el camino libre para culpar a Dios de los eventos malignos y desastrosos.

    Ignoro qué idea de Dios tiene usted, sin embargo, desde el cristianismo. la casualidad que hundió la lancha en Chiloé es también imputable a la bondad de Dios. Esto parece difícil de comprender, pero si Dios es Dios, tiene todas las causas en sus manos. Hasta un agnóstico o un ateo de buena fe, al hacerse esta pregunta, y al considerar, también, la existencia de Dios, se verá en la obligación de reconocer que todo cuanto acontece es voluntad de Dios. De no ser así Dios no sería un ser divino, sino una criatura más que se le escapan detalles como lo de la lancha.

    ¿Esto significa que Dios es malo? Al contrario: el episodio de la lancha tiene su explicación en la relación de causa y efecto según la ley natural. Sin embargo, como ya lo decía, ¿es también voluntad de Dios? Por supuesto pues aunque el episodio no provenga de la ley divina, Dios podría no haberlo permitido. Para Dios sería muy fácil evitarlo, sin embargo, su voluntad es otra. Si Dios es el Unico Bueno, ¿cabría seguirle un juicio por permitir estas situaciones? Yo no soy bueno, usted tampoco, solo Dios es el Unico Bueno; no hay motivos para contradecir la unión que existe entre bondad y voluntad divinas porque las cosas de Dios son comprensibles solo a Dios.

    ………..

    Continua la confusión tendenciosa, Luis replica:

    Luis Robert Valdés
    17/02/2010 21:14
    [ N° 335 ] Señor PeñaiLillo:

    Es posible que usted no alcance a ver este mensaje (por el recambio natural de la columna), de todos modos va:

    Quizás no fue intención, pero su comentario sí intenta desacreditar la bondad divina. A fortiori, sus últimas palabras así también lo indican.

    La frase del P. Kentenich que don Leonardo compartió, tiene que comprenderla a la luz de la Revelación cristiana. Lo mismo en cuanto a la pregunta del mal.

    Mi comentario solo tiene la intención de que usted refute sus posiciones conociendo la verdad del Dios de nosotros los cristianos, pues hablabamos del P. Kentenich, y así pueda hacer un juicio lo más responsable posible.

    En cuando a la personalidad de Dios, le puedo decir lo mismo. Quizás la palabra “Persona” que es también de origen cristiano, no signifique a plenitud el misterio de Dios. A la luz de la Revelación estas “persona”, tiene un sentido muy propio, con el fin de distinguir personas distinas en una sola substancia divina (Trinidad) Nótese “substancia”, lo que alude a una sola divinidad.

    En cuanto a la relatividad del bien y del mal, es un debate muy interesante. Solo le puedo decir por este medio que, en toda búsqueda humana participa el anhelo por la verdad, hasta en las más sencillas usted exige el derecho a que le digan la verdad y también se lo exigen; esta verdad va más allá de las circunstancias de tal o cual especie. Piense en la doctrina de los derechos humanos, ya comenzando a ser relativizada, pero que en ella, se expresa aquel mínimo de moralidad que los seres humanos descubren, por desgracia, después de una guerra. No me convence aquel complejo de inseguridad que el hombre tiene con respecto a las cosas, y que le llevan a estudiarse como si fuera solo materia. El positivismo y otras filosofías, ya fu abandonado por la observación en casi todas las ciencias, sin embargo, persiste, por desgracia, en las humanas como el derecho.

    Un abrazo

  8. Leonardo Godoy Echeverría

    Parece que el debate llegó a fríos invernales a partir de un posteo muy frío de mi parte:

    Leonardo Godoy Echeverría
    04/02/2010 21:27
    [ N° 181 ]

    Ricardo Peña y Lillo Valenzuela
    04/02/2010 21:09
    [ N° 176 ]

    Don Ricardo, muy diferente su vida a la mía. Ya olvidé sus burlas porque regalo ejemplares del Nuevo Testamento.

    No obstante, están mis hermanos de testigos que en tres oportunidades llegué descalzo a casa por haber regalado mis zapatos a niños de mi edad.

    Desde esos tiempos sé que no puedo solucionar los problemas del mundo. Las matemáticas me han ayudado…si ayudo a uno es menos uno de un mundo de miseria.

    Que no sepa tu mano lo que da tu izquierda…pero ya estoy viejo…perdí el sentido de la falsa modestia y del respeto humano. Hubo un tiempo en que cocinaba unas ollas enormes de porotos…sabrosísimos, los repartía en las poblaciones marginales de San Miguel, mi barrio.

    Lo mínimo que podía dar, Dios me agraciaba con indescriptibles felicidades, a pesar de haber dejado el Seminario de Quilpué.

    Sí, soy un cura frustrado pero no arrepentido.

    Mis saludos.

    ………

    Bueno, todo lo anterior lo cuento para continuar analizando y razonando sobre la “supuesta” culpabilidad de Dios ante calamidades tan tremendas como la de Haití.

    Un abrazo, Graznido.

  9. Leonardo Godoy Echeverría

    Guillermo, tu sabes que no soy “patero” pero te felicito por tu comentario en la columna de Carlos Peña, hoy:

    Posteado por:
    Guillermo Guerrero Rodríguez
    21/02/2010 12:05
    [ N° 24 ]

    ¡¡¡Por su obras los conoceréis!!!

    ¡¡¡El amor es más fuerte!!!

    Estamos hechos para colaborar, el devenir, el azar de la evolución o Dios han impreso en nosotros la necesidad de la colaboración, lo que no es otra cosa que amor lo que a su vez es amistad y R Poblete tenía amor y amistad a manos llenas.

    Los intelectuales y políticos, como es el caso del Sr Rector y los lideres de los restos de la Concertación, que se empeñan contra la unidad en la diversidad tal como lo viene reiterando como necesidad S Piñera no hacen otra cosa que ir contra las leyes de la evolución contra los mandamientos de Dios según la IC, es decir contra natura.

    Y claro R Pobrete fue un hombre de su tiempo el comprendió todo… le Dasein

    …….

    Redacté algo pero no lo publiqué, yo creo que fue mejor no haberlo hecho. Desde ese término “cura” , despectivo, casi impersonal, me pateó vissceralmente el estómago. Quizás en los próximos días algo comente, más debe ser inspirado en el bien, con cariño, que levante , que incite, a la imitación de las obras de un hombre ejemplar como fue el Padre Renato Poblete.

    Un abrazo, amigo.

  10. Leonardo Godoy Echeverría

    Y ya pues Graznido. Escribe en tu blog…tal pareciera que te lo estoy “expropiando”.

  11. Leo

    Nada me molesta menos que expropies el blog.

  12. Estoy escribiendo desde el celular, la velocidad decae.

  13. Estimado LEO.

    También me molestó la palabreja “cura” para referirse al extraordinario sacerdote Renato Poblete fallecido el jueves, pero no me extraña nada del rector C Peña quien no parece comprender que está
    hablando de lo más cercano a un SANTO moderno.

    Escribe Leo, es buena y oportuna tú palabra.

    Sobre todo que hay mucho de R. Poblete en ti.

    Un gran abrazo

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